De la construcción de la red a sus límites: Sociabilidad en Facebook
Gabriela Sued, Sofía Jáuregui, Rodrigo García

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Durante todo el segundo cuatrimestre del 2009 los integrantes de la comisión 16, que funcionó los viernes de 17 a 19 hs, nos reunimos para dar forma, por segunda vez, a la dimensión Comunidades Virtuales en Facebook. Este abordaje ya se había realizado en el primer cuatrimestre por parte del grupo de trabajo liderado por Ignacio Uman, y la primera pregunta que nos surgió fue: ¿cómo avanzar y diferenciarnos? Además, la clásica definición de Comunidad Virtual se nos planteaba como problemática y limitada para trabajar con una red social de más de trescientos millones de usuarios. Decidimos, entonces, abrir el juego, y trabajar con concepciones más amplias. Así fuimos delineando los axiomas que guiarían el trabajo del cuatrimestre.
En ese sentido, nos basamos en dos supuestos fundamentales: el primero, amplía la concepción limitada de las comunidades virtuales a la más amplia de “sociabilidad”, considerándola como el conjunto de prácticas de comunicación e interacción social materializadas a partir de diferentes dispositivos, y que poseen un grado variable de compromiso entre usuarios, donde el extremo más débil sería el de “Amistad” y el más fuerte el de “Comunidad”. El segundo, amplía la concepción limitada de tecnología como dispositivo a la más abierta de prácticas que emergen en la interacción entre actores humanos y dispositivos técnicos, donde el artefacto cobra sólo significación en su contexto de uso.
La concepción clásica de comunidades virtuales
(vía participación en el grupo de Camila Morelli)
Para definir comunidades virtuales decidí optar por Jenkins (2009) quien cita a Lévy (1999). Este plantea a las comunidades virtuales de la red, como “grupos autoorganizados”. El autor vincula el surgimiento de este espacio de conocimiento con la desaparición de las constricciones geográficas en la comunicación y con el declive de la lealtad de los individuos a los grupos organizados.
Los miembros pueden cambiar de una comunidad a otra a medida que varían sus intereses y necesidades y pueden pertenecer a más de una comunidad al mismo tiempo. Pone como ejemplo, a las comunidades de fans que se centran en torno a la producción y el debate colectivo, pero sin olvidar y recalcando a lo largo del texto que los mundos de los fans eran comunidades virtuales, “imaginadas” mucho antes de las redes informáticas.
Todo lo dicho, puede ser relacionado con Lessig (2001), ya que afirma que el ciberespacio no es un lugar, sino muchos lugares y las características de cada uno de ellos no son idénticas. Desde esta perspectiva, la red es un espacio para la conversación, para establecer contactos y llevar a cabo intercambios de ideas, un lugar prometedor para conseguir que la vida en el espacio real sea distinta.
Teniendo en cuenta estos supuestos, nos dispusimos a realizar nuestra primera observación empírica. Sus propósitos fueron: en primer lugar, identificar a través de qué dispositivos los usuarios construyen su sociabilidad, en segundo lugar, averiguar entre qué tipo de contactos se construye la sociabilidad, es decir, si los usuarios interactúan de igual forma o con mayor intensidad con todos sus amigos, o sólo con alguno de ellos, y en tercer lugar, basados en investigaciones previas, si en las prácticas de sociabilidad habría variaciones según la edad de los usuarios. A tales efectos, diseñamos colectivamente entre todos los participantes de la dimensión una encuesta estructurada a fines de realizar un estudio cuantitativo introductorio, el que también llevamos a cabo entre todos los participantes de la comisión. Pudimos relevar cincuenta y dos casos, divididos en tres subgrupos por edad: adolescentes de 13 a 17 años, jóvenes de 18 a 25 años y adultos de 26 a 34 años. Por último, procesamos los datos y los analizamos también grupalmente.
Constataciones empíricas cuantitativas
El promedio de los usuarios encuestados tiene de cien a trescientos amigos. Sin embargo sólo interactúa activamente con sus vínculos más cercanos afectivamente. La mayoría de los usuarios tiene familiares dados de alta como amigos, pero los que más interactúan con ellos, padres o hermanos sobre todo, son los adolescentes. El grado de participación en grupos de discusión es bajo, aunque la adhesión de los usuarios a los grupos es alta. El usuario construye sus vínculos de socialización prioritariamente en su perfil. La sociabilidad en grupos de discusión es secundaria.
Paralelamente al trabajo empírico, fuimos construyendo una “caja de herramientas” de conceptos teóricos que podríamos utilizar para avanzar en la construcción de hipótesis y preguntas. Particularmente, nos interesaron el concepto de arquitectura (Lessig, 2001), de comunidad virtual (Lévy, 1999), de virtualización, y de nativos y migrantes digitales (Prensky, 2001 Piscitelli, 2009 Winocur 2009), y de lazos débiles (Buchanan, 2003)
Relacionando estos conceptos con nuestras constataciones empíricas pudimos formular un conjunto de hipótesis generales y de preguntas de investigación:
Hipótesis
El uso comunitario de FB es diferente al de las comunidades virtuales primitivas
La construcción de comunidad en FB se centra en los dispositivos propios del perfil del usuario
Los vínculos fuertes de la vida real funcionan como atractores de la red
Preguntas
Si los usuarios interactúan con pocos amigos ¿Por qué tienen muchos?
¿Es FB una comunidad virtual o una virtualización de la vida real?
¿Introduce FB la desterritorialización de la vida afectiva y social?
Estas hipótesis y preguntas fueron básicas para pasar a una segunda instancia de trabajo, donde los participantes de la comisión se reunieron en grupos y a partir de producciones audiovisuales plantearon algunas respuestas posibles. El principal recurso empleado para sustentar las hipótesis fue el de los testimonios audiovisuales de usuarios.
Hipótesis metafóricas
Se presentó interesante la postulación de lo que llamamos “hipótesis metafóricas”, mediante las cuales los participantes realizaban una afirmación sobre Facebook por medio de la comparación con otro objeto con el que sentían más familiaridad. Así, la construcción de lazos sociales en Facebook fue comparada con las propiedades que adquiere la levadura al juntarse con la miel, o con el juego del Buscaminas. Por otro lado, la participación de administradores y usuarios en un grupo, lo fue con la división entre maestros activos y alumnos pasivos en la pedagogía tradicional.
Adolescentes, familias, Facebook: de lo micro a lo macro
Una mirada diferente pero igualmente provechosa fue la del grupo que trabajó con adolescentes y familias. Este grupo no formuló una hipótesis metafórica, pero su tesis sobre las estrategias de construcción de privacidad en Facebook de los adolescentes, quienes mediante los dispositivos ofrecidos por la plataforma construyen una suerte de “intimidad virtual” destinada a preservar de los padres su exhibición pública. Esta forma de trabajo permite encontrar tender un puente desde la mirada micro a la macro, en su reflexión sobre la relación entre exhibición pública y relaciones de poder.
Algunas conclusiones interesantes de esta primera etapa de trabajo fueron:
§ Los lazos fuertes son importantes para la interacción entre los usuarios, y para el uso recurrente de la red, mientras que los lazos débiles son los que otorgan cohesión y masa crítica. Los primeros son importantes para el usuario, los segundos para la red.
§ Las interacciones comunicativas se dan fuertemente en el perfil de los usuarios. A partir de la entrevista a una administradora de grupo, observamos que la actividad de administrador retroalimenta las interacciones sociales que ese mismo usuario realiza en su perfil. Además el ser administrador de un grupo no transforma al usuario en participativo “per se”. Puede ser activo en su propio grupo y adherente en otro.
§ Las relaciones de poder no son transparentes para los usuarios de Facebook. La sociabilidad con quienes tienen mayor poder que ellos se negocia, se rechaza, o se morigera a partir del conocimiento tecnológico de la plataforma. Los adolescentes, por ejemplo, suelen des-etiquetarse de fotos, restringir el acceso de sus padres a los álbums, o directamente optan por no darlos de alta.
Esta última conclusión nos llevó justamente a plantearnos la problemática que abordamos en la segunda parte del cuatrimestre: los límites del sistema y el poder, y las negociaciones destinadas a evitar la visibilización del conflicto. Si en la primera ocasión nos preguntamos sobre la construcción de la red, en la segunda indagamos sobre los límites de esa construcción. ¿Cuáles son los límites de Facebook? O en otras palabras ¿hasta dónde llega el uso de la red por parte de los usuarios? ¿Cuándo la red deja de ser central para los usuarios y decae su uso? Nuestra hipótesis es que los usuarios dejan de interactuar en Facebook cuando no pueden negociar socialmente su imagen pública, o esta imagen les produce conflictos cuando interactúan con alguien que tiene mayor poder que ellos. Todos quieren ser públicos en tanto la exposición sea ante pares, pero no ante jefes o padres.
Pero una plataforma que consigue el uso intensivo de más de 350 millones de usuarios es sin duda hábil mediadora en los posibles conflictos sociales. La arquitectura de Facebook provee recursos para que los usuarios con cierto conocimiento, y hasta cierto punto, puedan negociar su imagen pública evitando el conflicto. En otras palabras, como en un acto de prestidigitación tecnológica, el conflicto visible en los discursos sociales se invisibiliza en la plataforma tecnológica. La red deja de ser usada cuando los usuarios no pueden negociar con la plataforma su imagen pública, sea por falta de interés, recursos tecnológicos o conocimiento. En ese punto, prefieren “decir no”: rechazar al jefe como amigo, darse de baja de Facebook, o ni siquiera darse de alta.
Planteado el tema, algunas de nuestras preguntas de investigación fueron: ¿a quiénes das de alta en Facebook como amigo?, ¿Siempre decís que sí?, ¿Alguna vez decís que no? ¿En qué ocasiones? ¿Por qué no estás en Facebook? Conservando la división en grupos de edades con la que habíamos iniciado este trabajo, planteamos estos interrogantes en algunos ámbitos microsociales de interés: los adolescentes en su contexto familiar, los jóvenes en su entorno laboral, el análisis de las interacciones comunicativas en grupos de discusión, y por último, el análisis de las razones por las cuales los usuarios no quieren darse de alta en Facebook. Así como las “hipótesis metáfora” marcaron la primera etapa de nuestra producción, en esta segunda surgió un nuevo recurso, al que llamaremos “problema ficción”.
El problema ficción
En esta etapa de la producción la gran mayoría de los grupos usó recursos narrativos para plantear su problema de investigación. Las problemáticas sobre poder, negociación social e invisibilización de conflicto en Facebook adoptó la forma de una narrativa netamente ficcional en algunos casos, de un híbrido entre la ficción y el documental otros, o incluso del cómic en un último caso. Así las producciones abordaron varios problemas. Las preocupaciones de un alumno que busca ayuda para un parcial en un grupo de Facebook, aunque no la consigue, pero nunca llega a expresar su apremio, su falta de ayuda y la poca solidaridad de los participantes en línea, interpretaron la invisibilización del conflicto en la plataforma. Una fiesta de amigos trasnochada puso de relieve los momentos en que las personas deciden no exponerse públicamente, mientras que la verosímil ficción del momento en que los adolescentes se sientan en la computadora y los padres usan métodos de control diversos fue hábilmente representada por padre e hija ¿ficcionales? ¿reales?
A partir de la investigación realizada en esta etapa, llegamos a las siguientes conclusiones:
§ El grupo que trabajó con adolescentes constató que hay una brecha de conocimiento tecnológico entre padres e hijos. Las posiciones que tienen los padres sobre las redes sociales y las nuevas tecnologías en general no se basan en el uso cotidiano ni en el conocimiento tecnológico sino en el discurso mediático.
§ El grupo que trabajó con jóvenes en grupos de discusión encontró que el conflicto se invisibiliza en esos espacios porque prácticamente no existen interacciones entre usuarios adecuadamente argumentadas, que inviten al intercambio de posiciones o que promuevan el diálogo. En otras palabras, los grupos de Facebook son poco dialógicos. Por el contrario, las intervenciones tienden a explicitar y reforzar posturas personales poco argumentadas. Sin intercambio no hay conflicto ni estrategias para superarlo.
§ El grupo que trabajó con jóvenes en su contexto laboral planteó que las estrategias de construcción de identidad y sociabilidad buscan evitar el conflicto con personas que detentan mayor poder con los usuarios. En palabras de boyd (2006) todos quieren ser públicos, salvo cuando personas que tienen mayor poder que ellos los están mirando. Los jóvenes evitan cualquier tipo de relación on line con su jefe, aunque si son ellos los que solicitan el alta, no se niegan a otorgarla, ya que ese rechazo también podría generar un conflicto. Otras estrategias son las de abstenerse de publicar estados u otro tipo de información en horarios laborales.
§ El grupo de jóvenes adultos profundizó en las causas por las cuales algunas personas prefieren no darse de alta en Facebook. Pudieron establecer tres motivos principales: mencionan en primer lugar la desconfianza en la práctica de publicación de información personal por los eventuales usos que diferentes actores pudieran hacer de ella, en segundo lugar falta de tiempo ya que las posibilidades de interacción en Facebook son muchas y a diferencia de otras tecnologías promueve la participación constante, y por último la seguridad afectiva, en tanto la exposición pública puede dañar diferentes tipos de relaciones personales cara a cara.
Las nuevas comunidades virtuales de las redes sociales
Las redes sociales, y Facebook en particular, promueven interacciones sociales de cierta complejidad, ya que se vinculan estrechamente con las formas de sociabilidad de la vida off line. Por otro lado, la recurrencia basada en prácticas comunicativas en gran parte de los usuarios y la tendencia a comunicarse con un mismo grupo reducido de Amigos nos permiten pensar que existe en Facebook una tendencia a la comunidad, al agrupamiento social estable. Sin embargo, la gran diferencia con la concepción clásica de las comunidades virtuales, centradas en los intereses de los usuarios, se da en que son “usuariocéntricas”. Es decir que parten desde el usuario y se forman alrededor de él. Es el usuario, y no la comunidad el que construye su propio contexto de comunicación tanto para la construcción de lazos sociales como para la definición de un destinatario posible para sus propios mensajes, a la vez que un motivo de negociación de conflictos. Además, como bien nota boyd (2006) el modelo de comunidades basado en sujetos es escalable, puedo dar de alta una cantidad enorme de amigos y mi propia comunidad puede crecer ilimitadamente, mientras que el modelo centrado en intereses no lo es. Otra característica de las redes centradas en los usuarios es la importancia que adquieren el concimiento personal y las relaciones afectivas. Contrariamente a las comunidades virtuales clásicas que unen a personas desconocidas que habitan espacios geográficos distantes en torno a un interés común, las nuevas comunidades virtuales realizan el movimiento contrario: virtualizan, aplanan y desarraigan las relaciones afectivas que se dan en el espacio compartido de la casa, la oficina, el barrio o la facultad. Winocur señala que ésta es precisamente la capacidad de los nativos digitales: desterritorializar y globalizar las relaciones interpersonales que históricamente se construyeron cara a cara.
Bibliografía
boyd, D (2006. )“Friends, Friendsters, and MySpace Top 8: Writing Community Into Being on Social Network Sites.” First Monday 11:12, December http://www.firstmonday.org/issues/issue11_12/boyd/index.html
Buchanan, M. (2003) “La fuerza de los lazos débiles” en Nexus. Small worlds and the groundbreaking theory of networks (trad deMario Kiektik), New York, Norton 2003.
Jenkins, H ( 2009 ) Fans,bloggers y videouegos: la cultura de la colaboración Paidós Ibérica.
Kushin M, Kitchener K (2009) “Getting political in social networks: exploring on line political discourse on Facebook First Monday, Volume 14, Number 11 - 2 November 2009
Lévy, P (1999) ¿Qué es lo virtual? Barcelona Paidós
Lessig, L (2001) El código y otras leyes del ciberespacio Taurus, Madrid
Piscitelli, A (2009) “Cambio masivo. Mutaciones cognitivas y diseño global” Cap 11 de Nativos Digitales. Dieta cognitiva, inteligencia colectiva y arquitecturas de participación. Buenos Aires, Santillana.
Prensky, M (2001) “Digital natives, digital immigrants” On the horizon NCB University Press Vol 9 Nro 5, disponible en www.marcprensky.com
Winocur, R (2009) “Extranjeros digitales y mediáticos: el extrañamiento en la comunicación” en Garcia Canclini, Néstor (comp.) Extranjeros en la tecnología y en la cultura. Madrid, Ariel.
Categorías Comunidades Virtuales, Edupunk
3 comentarios
Felicitaciones a toda la comision y a toda la cátedra!!!
estoy de acurdo con formar grupos y cvomunidades en facebook, es una forma de liberarse y expresar lo que llevamos en mente pero puede ser a su vez peligroso en el sentido donde tenemos mas amigos en la red que en la vida real, hasta caer en el punto de ser anti social pero no estoy en contra de los grupos.
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