Facebook: el libro de caras habla y da que hablar
Se agregan, se convocan, se ignoran, se comparten, se hablan, admiten, se regalan, se compran, se contemplan, se muestran, se escriben, se invitan, se cantan, se piropean, notifican, se odian, se publican, se desnudan, se vengan, desveslan, se promocionan, se agradecen, se insultan, se enamoran, se funden, se contactan, se juntan, se recuerdan, se felicitan, se saludan , se separan, se comprometen, se gustan, se juegan, se venden, linkean, se filman, se fotografían, se graban, se suman, se oponen, se enfrentan, se firman, se siguen, se espían, se apoyan, se agrupan, suman, se dicen, se niegan, etiquetan, se cargan, se actualizan, se integran, se buscan, se cierran, se solicitan, se envían, se aplican, se responden, se palpan, se enlazan, se conjugan, se ríen, lloran, se ayudan, se contestan, se reciben, se prometen, se vierten, se conectan y se enredan
Eso es lo que hacen los 700000 usuarios nuevos por semana, cada vez que acceden Facebook, la red social que crece en proporciones millonarias y que si fuese un país, sería el 6º más poblado implementado en 35 lenguajes y 170 países. Es evidente, que no es contrario ni adverso a lo que esas mismas personas hacen frente a personas de carne y hueso, sólo que en la plataforma interactuamos con, lo cual, no implica en absoluto una modificación negativa o involución en la intensidad y efectividad de la construcción.
Facebook es una red social. “Una red social es una estructura social compuesta por nodos (individuos u organizaciones) enlazados entre si por lazos de interdependencia de diferentes tipos, tales como intereses comunes, amistad, comercio, actividades financieras, ideas, valores, etc. Su resultado puede ser a menudo traducido en mapas o gráficos muy complejos. En un sentido restringido, una red social es un servicio web que permite a sus usuarios construir un perfil público o semipúblico con un sistema predeterminado, y articular una lista de usuarios con los que comparten información. Por ultimo, les permite ver y navegar por una lista de usuarios con los que tienen enlaces a través del sistema (Boyd y Ellison, 2007). Si se le atribuye significación social y cultural,
(…) en lugar de hablar de servicio web hablaríamos de arquitectura (Lessig), y en lugar de perfil, de identidad (Lessig, Turkle).”
El Imperio Digital, el libro del argentino Leandro Zanoni, asegura que “las redes sociales modifican desde la manera de socializar las personas, las formas de expresión y manifestación, el relato de historias y el modo en que consumimos –y producimos- contenidos, medios, cultura y entretenimientos”, lo cual es aceptable, naturalmente.
Facebook es un punto de encuentro, una plataforma para los meetings, un nodo de interacción, formación y flujo de información, que a pesar de contar con sólo cinco años de edad, permite que estudiantes, trabajadores, nativos e inmigrantes, desde la Antártida hasta Rusia, chateen, escriban en muros, formen, creen grupos, y hasta 500 blogs diarios, páginas web, se hagan fans de ídolos de moda o antaño, de programas, de vinos y helados, de congregaciones religiosas y grupos escolares. Permite que políticos, cantantes y escritores, educadores, educandos, profesionales y no tantos, artistas e intentos de, tengan un espacio y lo compartan con el resto, campañas políticas, de ONG´s, de minorías y a favor del planeta, se soportan en Facebook.
Con la red, se puede estudiar, crear presentaciones y resolver cuentas, buscar artículos en Wikipedia, conectarte con profesores y tutores, desarrollar proyectos colaborativos, organizar las acividades mediante notas y calendarios. En Facebook, se puede comprar y vender objetos, subir videos y etiquetar amigos, entablar relaciones comerciales y crear una biblioteca virtual. El directorio de aplicaciones exhibe miles de ellas, para el escritorio, para FB, para la web, dedicadas a la educación, política, viajes, diversión, referida a juegos, eventos, modas, música, deportes, citas, y clasificados. Desde Sarkozy hasta Britney Spears y desde Cobos, hasta Demi Moore, tienen perfiles y muros abiertos a disposición de facebookeros que deseen contactarse. Obama, como primer Presidente 2.0, es capitán de la nave digital.
Es la identidad, la consecuencia de su arquitectura porque definimos a FB, por lo que posibilita, por sus usos y atributos. Pero tiene muy poco sentido, listar qué permite y qué no, la arquitectura de la red. Se aprende usándola, y participando de ella, se admiten sus condiciones de uso, que buena cola han traído. “Usar es comunicar “usar es aceptar la arquitectura de la plataforma, e instituirla como arquitectura de las interrelaciones, implica normas y reglas. No puedo acceder a las fotos de quien no-es-mi-amigo, ni declararme en relación con Hugh Laurie al menos que él lo acepte, ni publicar fotos que excedan las prescripciones de la red o emprender movidas discriminatorias. El sistema nos declara y define a partir de conexiones que establecemos, inducidos por el mismo sistema. A veces, tentados por el marketing del sistema. El sistema responde, propone y dispone. Las preguntas se le hacen a él y ofrece preguntas y pautas. Es su propio tutorial de instrucciones.
Como Piscitelli dijo, “la arquitectura es la política del sistema, (…) la arquitectura es la retórica del sistema, y ahora la arquitectura es la poética de las emociones del sistema.” Refiriéndose a Twitter, Pogue da más pautas para la implementación de cualquier red y postula que Twitter es lo que cada uno de los twitters queremos que sea. Nosotros, también somos lo que la red, quiere que seamos y a medida que configuramos nuestros perfiles, construimos paralelamente dos identidades: la nuestra y la del libro de caras, muestreo de usuarios. Existir online, es pauta de existencia, y permite la formación, según estudios, de la personalidad. Para BJ Fogg, un prestigioso investigador de la Universidad de Stanford, quien escribió el libro ‘La Psicología de Facebook’, Facebook forma parte de la vida social y “Si no eres visible en Internet, no formas parte de lo que ocurre en la sociedad ahora mismo. Por esta razón más y más personas se rinden y acaban entrando en la red social”
Nos definen “usuarios” de tal o cual red, pero a su vez, nos queda demasiado claro, que no solo “usamos” tal o cual red, sino que lo construimos, y a medida que nos inmiscuimos con sus posibilidades, también le exigimos y nos permitimos una cuota de consabido cuestionamiento, a sus políticas, a sus decisiones. Por supuesto a las de sus dueños, si darle al discurso cotidiano, un tono fetichista.
A diferencia de lo que suele ocurrirnos cotidianamente, en Facebook podemos elegir, con quien compartir el espacio y con quién no. Existen afinidades, y deseos por los cuales, tenemos a ciertos amigos, dentro de nuestro círculo de amigos. A muchos los conocemos, a muchos otros, jamás les vimos los ojos, pero de todos, sabemos algo. O a/de todos, podemos llegar a conocer cualidades y características que los definen.
¿Qué pretende el sistema? Su perfil apunta “Facebook gives people the power to share and makes the world more open and connected. Millions of people use Facebook everyday to keep up with friends, upload an unlimited number of photos, share links and videos, and learn more about the people they meet. The full potential of the web is to make the world more open, so everyone has a voice and can share what is important to them”
Y cumple.
Acaso, ¿se tratará de una Nación? Grupos, agrupados, gente con ideas, ideales en común, ganas y necesidad de compartir/se, de comparar e intercambiar ideas, experiencias, datos, información, videos, fotos, música, paisajes, paradigmas, convenciones, debates, se conectan -por lo general, durante 22 hs semanales- para hacer de la red, la más utilizada en el mundo y para hacer, casi lo mismo que hacen en su vida ¿real?. El cálido prólogo al libro de Piscitelli, Nativos Digitales, es un manifiesto: Ya no podemos oponer el mundo real al virtual como lo hacíamos antaño. Lo virtual es parte de nuestra vida real. Emociones y acciones reales afectan nuestro quehacer virtual. No son mundos opuestos. Son capas más bien de una misma realidad. Como dice Francis Pisani, operan según lógicas distintas, y es frecuente que lleguemos por medio de redes a sitios, conocimientos y personajes inadmisibles en el mundo
Todos participan, los que no, despotrican, lo cual responde a la lógica del mundo de venas rojas. No podemos dejar de ver que la época de progreso tecnológico, subyace en una época de transición. Existen brechas “cognitivas/generacionales/emocionales” y competencias que impiden el acceso al mundo virtual por una buena parte de los transeúntes del mundo real, para los que ambos planos, se alejan y oponen en la misma proporción en que ellos se alejan de tales soportes.
Lo cierto es que algo tiene FB, porque son 5 millones de usuarios nuevos, los que semanlmente, se crean un perfil. Científicos definen que por medio de ellos, los usuarios crean ideales de sí mismo. En sus perfiles, son lo que desearían ser. Y usan la plataforma para explorar/se.
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