Las arquitecturas en la madeja de miradas y posteos
Introducción
Muchos asocian a las arquitecturas con las construcciones de edificios o con el software, pero a decir verdad siempre sospeché un poco de los arquitectos y sus obras, nada más saber que por algún motivo desconocido habían formado sus cofradías secretas ya en la Edad Media.
¿Qué extraña visión de las formas y del mismo cuerpo humano, basada en los vacíos y la interpretación que los hombres y mujeres convivientes realizaban de estos, permitía el ejercicio de una profesión tan ancestral?
¿Defendían los primeros arquitectos su saber de una inflación de ofertas o nos protegían del poder de las formas?
Antecedentes
Sea como fuere el tema de la capa arquitectónica del Proyecto Facebook ya lo había encaminado en el cuatrimestre anterior: en una serie de teóricos que me ofreció dictar Alejandro Piscitelli había esbozado una pequeña caja de herramientas, algunas metafóricas y otras analíticas, para que los alumnos se metieran en las entrañas de Facebook y consideraran si era aceptable mi presunción, según la cual la capacidad de movilización de la plataforma era bastante limitada.
Era una hipótesis, como las de los alumnos de la comisión de arquitectura del primer cuatrimestre de este año, que liderados por Roberto Schimkus habían hecho otras más interesantes aún y con las cuales, después de todo, arrancamos al principio de nuestro trabajo en la comisión del segundo cuatrimestre. Si nos fuera posible trataríamos de retomar sus planteos para seguir avanzando.
Personalmente para esta etapa del proyecto yo había manifestado mi interés en explorar no las arquitecturas, sino otra cuestión, a saber: las conversaciones digitales, como si fueran tramas que se reproducían a sí mismas y conjeturar como, al burbujear en Facebook, podían hacernos preguntas intrigantes.
Pero no, estaba ahora en la “dimensión arquitectura” me dije/ron y en la arquitectura tendríamos que bailar, verdaderamente. Era una buena forma de empezar, me dije, después de todo.
Sin embargo enseguida pude re-encauzar mi primer interés gracias a mis colegas Andrea Guisen y Fernanda Puga, que estaban encantadas con la “arquitectura” de Facebook y el proceso pedagógico autodefinido como de no-docencia y exploración de hipótesis desde los no-alumnos.
Propuesta metodológica
Así nos largamos sobre las arquitecturas, que claro, de algún modo no existen, pero vaya que producen efectos.
Al comenzar a seleccionar una bibliografía singular de nuestra dimensión de trabajo recordé lo que la poeta argentina Alfonsina Storni, en su “Cuadrados y ángulos” había escrito:
“Casas enfiladas, casas enfiladas,
Casas enfiladas.
Cuadrados, cuadrados, cuadrados,
Casas enfiladas.
Las gentes ya tienen el alma cuadrada,
Ideas en fila Y ángulo en la espalda.
Yo misma he vertido ayer una lágrima,
Dios mío, cuadrada.”
El poema lo tenía memorizado por la insistencia de mi profesora de literatura del secundario, la señora Galicchio, quien había sido también docente de Luis Alberto Spinetta, aquel que le entregaba trabajos prácticos en formatos musicales.
Quizás una lágrima cuadrada sea mucho, pero muchas cosas se empezaban a arremolinar en torno a la arquitectura de la plataforma basada en redes sociales con mas usurios del mundo: y nada mas entrar en la wikipedia uno se enteraba que «Arquitectura» viene del griego «αρχ» (arch), que significa «jefe\a», y de «τεκτων»(tekton) que significa algo así como saber-hacer.
Con el faro del texto “El maestro ignorante” de Rancire y el descubrimiento de Jacotot según el cual los alumnos aprenden mejor cuando el maestro es incapaz de expresarse en el idioma de aquellos, propuse dos pilares para el trabajo de la comisión: primero hacer tender a cero nuestra capacidad de atontar a los alumnos con nuestras lecturas/creencias y segundo elevar a su máxima expresión nuestra capacidad crítica, desapegándonos de cualquier actitud pa/maternal o posibilidad de demagogia pedagógica.
Debíamos desaparecer y al mismo tiempo ser implacables. Debíamos despejarnos del “sujeto supuesto saber” y solamente de ser necesario, hablarle a las paredes y todo este experimento con la paciencia y comprensión de los alumnos.
Priorizaríamos los registros audiovisuales, las discusiones colectivas, las producciones grupales. No era tan facil si se trataba de que tuviéramos todos los artefactos necesarios: cañón proyector, maquinas para twittear en realtime, videocamara, web 2.0, camaras de fotos y todo a su vez pasando de mano en mano, de operador en operador para garantizar, al menos desde los recursos disponbles, la pluralidad.
Con la consigna de construir un dispositivo en el que los alumnos se empoderaran del proyecto con todas las limitaciones del caso, propuse además de los textos generales de la cátedra a autores como Richard Sennet, Kenneth J Gergen y Jacques Le Goff que a su manera habían olfateado que la arquitectura es lo que estaba ahí cuando surgía un sueño en el posteo en un muro, cuando una conducta se activaba o inhibía en un grupo, cuando un meme se contagiaba por el desierto de pantallas o cuando las emociones se infiltraban en la zona de disputa por los códigos o los acuerdos sobre la privacidad de los datos subidos a la plataforma.
Con este caleidoscopio arrancamos este segundo cuatrimestre del 2009: trabajamos no sin dificultades, construyendo un pacto de convivencia y objetivos que tuvimos que ir redefiniendo periódicamente (y todo en 14 encuentros!), conociéndonos sobre la marcha, aprendiendo a comunicarnos y respetarnos las diferencias, articulando técnicas de multiplicación dramática con el uso de videos “claseros” como espejos, aceptando que algunos quisieron partir y otros llegar, en fin, lo que significaba todo un desafío para un pequeño grupo en el mar de la Facultad de las Ciencias Sociales.
Procesos / Productos
Injustamente me toca ahora asentar una síntesis que por un lado los alumnos ya hicieron oralmente mucho mejor y por otro lado que indefectiblemente secará el proceso en productos. Pero son los costos que hay que pagar, peajes para que la antorcha de preguntas pueda ser sostenida por otros, si fuera el caso.
Vamos entonces después de esta larga introducción a los trabajos y los avances/retrocesos alcanzados:
Grupo 1:
El grupo 1, integrado (después de un par de deserciones que las dejaron imprevistamente con menos recursos) por SOL FERNANDEZ, NOELIA GUEVARA y GABRIELA DIAZ que partió inicialmente de un axioma según el cual en Facebook y otras redes sociales “usar es publicar” y desde ahí sostuvieron un concepto: en Facebook encontraremos contenidos “participativos”, clasificables a su vez en estáticos y potencialmente participativos.
Si bien la idea requería varias contrapruebas, especialmente porque no parecía tratarse de un eje dicotómico sobre el cual realizar discriminaciones empíricas, esta hipótesis y su presentación pública fueron duramente calificadas en la primera ronda de exposiciones, por lo que las alumnas optaron por volver a foja cero y la propuesta medular fue entonces que la arquitectura de Facebook promueve la intertextualidad entendida como apropiación y recreación de ajenidades.
Encontraron así que una discriminación que habían visto en otros autores era aplicable a la intertextualidad que la arquitectura promovía: externa (convergencia de otras aplicaciones), interna (convergencia de herramientas), histórica (diálogo con la interfaz aprendido mediante otras aplicaciones) y de contenido (mediante la participación de los usuarios).
Aquellos usuarios que reconocen esta intertextualidad, se constituyen como productores capaces de identificar y, a si mismo, construir un nuevo sentido. Los usuarios inexpertos, con desconocimiento de los “textos”, se topan con la problemática de la privacidad-visibilidad.
FB promueve la intertextualidad
Grupo 2:
Este equipo formado por LUCILA PAPERA, FLORENCIA EIRAS, MARÍA TISCORNIA, PAULA VIDAL, AGUSTIN E. MENDEZ y JUAN BASUALDO, tomando como punto de partida la premisa según la cual “Facebook promueve los lazos preexistentes” lo que ejemplificaron en una producción audiovisual notable para tratarse del inicio de la cursada: en un parque, como si reivindicaran a Los Beatles, un grupo de amigos aceptaba a los conocidos y se alejaba de los desconocidos.
Al continuar la cursada y sus discusiones decidieron mirar más allá, pensando qué otras posibilidades presentaba la arquitectura de FACEBOOK respecto a su propuesta inicial y propusieron que la arquitectura de Facebook promueve los lazos preexistentes porque estos permiten la reproducción de la red y la creación de nuevos lazos.
Se aseguraría así una doble reproducción mutuamente beneficiosa: de los lazos mismos y de la red social en sí. Aparecían así reconocibles los lazos originarios de/en la red, creados y fortalecidos por Facebook mismo, pero que a la vez procesos/productos de un capital comunicacional de Internet: los “amigos en común”. Entonces se podía ver que el “amigo”, construcción y producto de la mas concurrida plataforma de redes sociales, aparecía como una categoría importante para ingresarle a la arquitectura facebookeana.
Grupo 3:
Este colectivo formado por LUZ QUINTEROS, JIMENA GUERRA SANTANDER, ALEXIA ABAIGAR y ANAHI GENARI apostó a la metáfora en la cual la arquitectura de Facebook es un espejo, que al devolvernos una mirada compartida promueve la conectividad.
El reflejo, como quien se reconoce en los rayos rebotados en una vidriera, funciona cuando un enlazado al usuario es capaz de darle sentido a lo publicado. En un hipotético y absurdo caso en el que una persona careciera de “amigos” en Facebook, no podría terminar de proclamarse como usuario, lo que sería un requisito “no explicitado” de Facebook.
Grupo 4:
CAMILA IANNINI, DIEGO CAMPOS, SILVIA RIVERO y MARÍA S., VENESIO iniciaron su recorrido comparando a Facebook con un museo: allí se habla bajito, se mira y no se toca pero sobre todo los objetos y los paseantes mismos están para ser vistos y mirar.
A medida que avanzaron, alejándose de los restos braudillereanos de la propuesta rotaron a sostener directamente que la arquitectura de facebook promueve el exhibicionismo del usuario.
Incentiva, motiva al usuario a mostrar sus sentimientos, sus apreciaciones constantemente a sus amigos a sus contactos dentro de la red.
Pero no solo eso, también lo incentiva a mirar y prestar atención de lo que hacen, piensan, dicen y quieren sus amigos; pudiendo hasta Compartirlas con otros; mientras que el otro, aquel que se exhibe, ni siquiera lo sabe.
Grupo 5:
El grupo de M.FLORENCIA DE CARIA, FEDERICO COSIMO, LEONEL SILVERO COMBINA, FABIO PASSARO, SILVINA CORTES CÁSERES y VERÓNICA SALANITRI también se lanzó con una propuesta y valerosamente decidieron volver a las fuentes y proponer una nueva hipótesis.
Porque si bien al principio apostaron a una primigenia sociabilidad que habría sido supuestamente cooptada por los intereses del mercado, cuando tuvieron que recolectar pruebas para seguir afirmando su supuesto se encontraron conque la historia de la plataforma-empresa tenía sus particularidad y las cosas estaban mucho mas hibridadas desde el principio de lo que ellos habían creído.
Entonces se preguntaron: ¿Qué sucede realmente con los datos personales en Facebook? Si Facebook adquiere el derecho a hacer lo que considere con los documentos subidos por los usuarios: ¿Que puede suceder con las fotos que publicadas? ¿Pueden afectar directamente tu vida personal, real, a partir de lo que hayas hecho en el pasado? ¿Hasta donde Facebook afecta la privacidad?
Dieron: La vida del ser humano se basa en evoluciones y cambios y para eso es necesario el “derecho al olvido”. Retirarse del sistema y que la información que nos concierne no siga accesible… Sin embargo esto con FB no lo podemos manejar ya que ni las políticas de uso, ni lo que hagan los terceros nos protegen.
Discusión:
Construir una versión colectiva del conjunto de productos no es posible, al menos por ahora. No podemos engañarnos con una supuesta emergencia al final del recorrido donde todo se ordena mágicamente: nada de eso sucede, mas bien todo lo contrario. De seguir es posible que los productos se pulieran mas todavía y adquirieran una autonomía conjetural que a dios gracias nos permite alentar nuevas versiones “de caso” a partir de un modelo metodológico que por supuesto necesita muchas correcciones, varias de las cuales fueron señaladas durante los mismos encuentros.
Es por eso que preferimos hablar de las arquitecturas de Facebook, porque más allá de que en algún punto son una sola (aunque bien mutante), ofrecen éstas tantas puerta de ingreso como puntos de vista y recorridos inacabables y singulares.
No obstante sí creemos que podemos hilvanar una zaga de entre otras, una que enlace las diferentes propuestas de la comisión en un sendero que permita un recorrido que de también cuenta de una propuesta de trabajo que apostaba a alguna forma de congruencia.
En ese sentido los trabajos sobre lo pre-existente y la privacidad en Facebook (temas no menores en e-commerce o en ciberactivismo por nombrar solos algunos) remiten a un conjunto de preguntas que si bien fueron extensamente trabajadas por autores académicos de diferentes raices como Negroponte (1995), Castells (2000), Lessig (1999) o Stallman (2004) aún requieren de un tratado que los conecte concretamente con las plataformas de redes sociales. Se trata de problemas que inicialmente parecieran abordables con algún sesgo cercano a un polo empírico y crítico que recorre buena parte de los estudios de comunicación social.
Por otro lado las temáticas de la exhibición y sus reflejos en la problemática del sentido remiten hacia el conjunto de temáticas que interesaban a Benjamin (1936), Eco (1983), Verdú (2003) o Bourdieu (1996). A diferencia de los anteriores quizás estas cuestiones merezcan una abordaje mas próximo a estudios culturales y de algun modo sean mas permeables a indagaciones por casos.
Por ultimo la cuestión de la intertextualidad y la polifonía, alojada cerca de la teoría literaria de Mijail Bajtín, (quizás un santo grial de los estudios de comunicación social) posiblemente sea un concepto mucho mas heurístico a la larga que los anteriores, pero a la vez mas dificil de abrir a la comprensión (Saussure, Kristeva, Barthes, Bloom, Todorov, Derrida).
Me he reservado estas apreciaciones personales para este provisorio final de cursada y las dejo acá nada mas que como posibles recursos accesorios, para continuar el trabajo hasta acá realizado.
No me queda mas que agradecer a Andrea, a Fernanda y a todos los protagonistas de este recorrido que acá terminamos, al menos en lo que a este cuatrimestre y comisión corresponde, pidiéndole disculpas a los alumnos por nuestros errores (de los que también aprendimos) y en la certeza de que trataremos de hacer honor de los señalamientos y apreciaciones formuladas para mejorar la propuesta didáctica en los pasos por venir.
Mario Lucas Kiektik
Categorías Arquitectura, Comunicados, Síntesis globales
2 comentarios
Llegando al final, agradezco y felicito a todos los que nos apropiamos de la tarea de “dimensionar la arquitectura” . Todavía nos queda la instancia final para aprender(nos)!!
con cariño, Andre.
Yo también aprovecho para agradecerles, hicieron muy transitable la cursada con su técnica subversiva: “Debíamos desaparecer y al mismo tiempo ser implacables. Debíamos despejarnos del ’sujeto supuesto saber’ y solamente de ser necesario, hablarle a las paredes y todo este experimento con la paciencia y comprensión de los alumnos.”
Y debo decir que aunque a veces no sabíamos con qué propósito lo hacían, me parece que valió la pena seguir la corriente. Parece que no nos estamos ahogando no?????
Saludos y nos vemos le 17 seguramente.
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